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Sectas en Chile - Julio 2012

RIES en Radio Televisión Española (04.11.12)

Dn. Luis Santa María del Rio

Sectas: Captados por el líder


España: Reportaje emitido en el programa "Infiltrados" de Cuatro el 5/10/15. Con la participación de Psi. José Miguel Cuevas, el P. Luis Santamaría y Psi. Miguel Perlado

Comenzó en Uruguay juicio penal contra la líder ¿espiritual? Isha (24.09.12)


Está acusada de manipulación, inducción al suicidio, estafa y ejercicio ilegal de la medicina, entre otros delitos. La ex cantante de rock declaró por cinco horas

La líder espiritual australiana Isha comenzó a ser investigada por la justicia penal uruguaya acusada de estafa, ejercicio ilegal de la medicina, manipulación psicológica, inducción al suicidio y reducción a la servidumbre , entre otros delitos.

Isha tuvo que declarar por más de cinco horas el jueves último a raíz de la denuncia del abogado argentino Héctor Navarro, un ex integrante de la organización y actual miembro de la Red de Apoyo a las Víctimas de Sectas.

Navarro acusa a Isha de encabezar una peligrosa secta global que en Uruguay tiene asiento en el ex Hotel Lido, del balneario Costa Azul de Canelones. Por esa razón, el denunciante radicó el expediente el 9 de mayo en el juzgado de Atlántida a cargo de Rossana Pose. La fiscal del caso es Cristina Falcomer.

(Subrayado - Uruguay)

Relacionado

Isha, una secta destructiva - Red de Apoyo a Víctimas de Sectas (RAVICS audio)

¡¡¡Increíble!!!

30.05.17

España-Perú: joven captada en secta gnóstica familia denuncia - Mayo-2017

domingo, 1 de junio de 2008

MISIÓN VIRGEN DEL POZO - RIES

BOLETÍN MONOGRÁFICO

1. Polémica y acusaciones de los ex-adeptos de la Misión.

2. Expertos señalan el riesgo apocalíptico del grupo aparicionista puertorriqueño.

3. Conferencia Episcopal Puertorriqueña: “que los fieles no se acerquen a la Misión”.

4. La actualidad de las sectas en Puerto Rico y el lugar de la Misión.

5. Congregación para la Doctrina de la Fe: “no consta la sobrenaturalidad de las apariciones”.

6. Obispo español la suprimió en su diócesis como asociación privada de fieles.

7. Los esfuerzos de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña no lograron nada.

8. Piden a los sacerdotes que no participen en las actividades de la Misión.

9. La Virgen del Pozo: una devoción que se convierte en fanatismo.

10. Otros documentos oficiales.

1. Polémica y acusaciones de los ex-adeptos de la Misión. FUENTE: El Nuevo Día

En el boletín Info-RIES nº 32, de junio de 2007, dedicamos tres apartados a informar sobre la Misión de la Virgen del Pozo. Por las noticias que han aparecido últimamente, y la clarificación que se ha solicitado sobre lo que la Iglesia católica dice sobre este movimiento puertorriqueño, volvemos a publicar las noticias del año pasado, con el añadido de los pronunciamientos eclesiales.

Dirigida por Juan Ángel Collado Pinto, esta comunidad de origen católico se formó en torno a unas supuestas apariciones marianas, y tras una investigación de la Iglesia católica, se la ha declarado fuera de la misma. Los exadeptos refieren abusos, según explicaba en mayo de 2007 el diario puertorriqueño El Nuevo Día.

Funcionamiento interno de la Misión

Tras la fachada de una organización de devotos a la Virgen María sumisos a la autoridad de la Iglesia católica, la Misión de la Virgen del Pozo es una entidad con mitología secreta y un sistema de castigos y tormentos físicos, bajo el control monolítico de su líder espiritual, Juan Ángel Collado Pinto, relató un grupo de ex miembros. A Collado Pinto también se le atribuye haber abusado sexualmente de varias discípulas, según recoge el periódico puertorriqueño.

Collado Pinto, de 62 años y de paradero desconocido hace un mes, fundó “La Misión” según ha proclamado, en cumplimiento de los mensajes que habría recibido a los 8 años de edad directamente de la Virgen María cuando ésta se les apareció durante 33 días consecutivos (entre el 23 de abril y el 25 de mayo de 1953) al pequeño Juan Ángel y a las hermanitas Ramonita e Isidra Belén, en un pozo del barrio Rincón de Sabana Grande.

A finales de la década del 70 “El Vidente” Collado reveló que la “Virgen del Pozo” le había dado un mensaje de restauración de la humanidad y formó su organización, la cual brevemente fue reconocida por la Iglesia católica en la Isla, reconocimiento que le fue retirado poco después, explicó el sacerdote Carlos Pérez, encargado por el arzobispado de San Juan para investigar “La Misión”.

Las personas que han revelado las interioridades de la Misión, entre ellas Ana Colón, de Cidra; Bruni Vélez de Yauco; Carlos Martínez y Francisco Varela, de Bayamón y “María” y “Sofía” (estas dos pidieron permanecer anónimas por el momento) tienen en común una crianza inmersa en las creencias y fe de la Iglesia Católica. María y Ana explican que las personas entran a la Misión se hacen “promulgadores” en una ceremonia llamada “La Promesa” en la que juran solemnemente sobre una Biblia, ante una cruz y una imagen de la Virgen, ser fieles a la Misión y guardar sus secretos.

Se crea una “familia espiritual” paralela que Collado decía que “es más importante que la familia carnal, incluso que los hijos”. El padre espiritual se reúne con sus hijos una vez a la semana para verificar su progreso y les impone tareas y castigos, explicaron. Cada promulgador debía reclutar siete hijos espirituales, aunque rara vez se logra. Collado les explicaba, dice Carlos Martínez, que “hace miles de miles de años” había una comunidad en Sabana Grande de personas que buscaban alargar su vida y alcanzar la “plenitud”, que según Collado es la santidad más alta y la perfección a la que aspiran y sólo pueden lograr los “promulgadores”.

En esa ancestral comunidad los varones eran monjes y las mujeres eran doncellas, moldeadas para que fueran prácticamente idénticas. En cierta época las doncellas iban al templo, bailaban desnudas, cada monje escogía una, copulaban y concebían un futuro monje, pero pasaban tres días de tormentos preparatorios antes de la copulación y luego tres días de mortificaciones en agradecimiento. Todos aseguran que escucharon estas “enseñanzas secretas” de boca de Collado.

En el lugar donde se alega que se apareció la Virgen, al que llaman “monte místico”, había, según esta doctrina, un “reactor genético” que daba especial vitalidad a la vegetación y a la vida humana. El objetivo de estas gentes ancestrales, al igual que los actuales promulgadores, explica María, era “la plenitud” que al lograrse “Dios te arrebata en vida y vives para siempre”. Pero también hay personas cercanas a la plenitud que se convierten en “seres de larga vida, que pueden durar miles de años”, agrega María.

Collado, indica Martínez, les decía que su padre espiritual es uno de esos seres de larga vida llamado Keikiú o simplemente K., que en ocasiones envía mensajes de texto a los teléfonos celulares de Collado y de los promulgadores. “Mensajes aterrorizantes de que nos íbamos a condenar”, dice Ana. Al contar estas cosas los ex promulgadores ríen, como quien no alcanza a creer que aceptaban estas historias como “verdades absolutas”, cuando estaban junto a Collado y su organización.

Entre los instrumentos de mortificación, un componente importante de las prácticas de la Misión, figuran la “cama de chapas”, una toalla con chapas de botella adheridas para dormir sobre ella; la “waflera”, una mica plástica con puyas para arrodillarse a rezar el rosario; látigos con cables; y cilicios, una especie de correa con puyas. También se hace “mortificación del gusto”, una práctica en la que se les ordena comerse una cebolla cruda, o un ajo, entre otros extraños alimentos. Está, además, el “combo espiritual”, una cajita de pollo que se entregaba en las convivencias con un ajo, una cebolla, un quimbombó crudo, una arenca cruda y un ají picante como alimento mortificante para tres días.

Ana relata que su padre espiritual la hacía dormir en una cama de chapas hasta que trajera su primer hijo espiritual y una vez la forzó a comer una cebolla por quejarse de exceso de trabajo.El colmo para Vélez, Ana y los demás fue el 23 de agosto de 2003, cuando en la convivencia, (retiro y ayuno de los promulgadores y líderes en el monte místico) Collado se molestó porque algunos no terminaron las cebollas.

“El buscó un 'bowl' lleno de grillos, uno tenía que extender la mano, te echaban los grillos y tenías que comértelos... era asqueante. Uno los sentía explotar al morderlos”, cuenta Ana. “Muchos devolvían (vomitaban) y lloraban porque no podían comérselos, y él se mofaba”, cuenta Bruni.

Ex-adepto denuncia amenazas de muerte

Un joven que durante el año que estuvo en La Misión de la Virgen del Pozo fue mano derecha del líder de la secta, Juan Ángel Collado Pinto, denunció que éste lo amenazó de muerte, por lo que obtuvo una orden de protección contra acecho del Tribunal de Bayamón. Francisco Varela, que cuenta ahora con 20 años, también arrojó luz sobre la relación de La Misión con sus ramas internacionales, pues con apenas 18 años fue enviado a Chihuahua, México, como una especie de inquisidor, para supervisar y castigar a sacerdotes y seminaristas adeptos de La Misión de la Virgen del Pozo.

En mayo de 2006 ya Varela había abandonado La Misión. “Me encontraba en Río Hondo Mall, suena mi celular y es el número de Juan”, cuenta el joven. “Él estaba molesto porque yo seguía visitando a la familia suya en Sabana Grande y, además, creía que yo era de los que estaba dando testimonios sobre La Misión a la Iglesia Católica”, agregó. “Te voy a decir una cosa con todo el amor del mundo: ‘no te quiero en mi casa. Si te veo por mi casa, te voy a arrancar la cabeza’, me dijo. Me dice que si lo grababa no le importaba y entonces puse mi celular en ‘speakerphone’ y el amigo que estaba conmigo lo grabó”, sostuvo.

“Me dijo en tono amenazante: ‘Francisco, si te veo con mi familia, tú vas a dejar de existir’”, recordó el joven. Esa noche, Varela acudió a un cuartel de Bayamón y luego al tribunal, donde citaron a Collado Pinto, quien compareció junto al licenciado Ramón León Junior, otro líder de la secta. Esa misma noche, la del 17 de noviembre de 2006, la juez Ada Rosa Juarbe determinó que se trató de un incidente de acecho y expidió la orden que le prohibía a Collado Pinto acercarse al joven. Varela explicó que La Misión, que tiene miembros en Perú, República Dominicana y Estados Unidos, tiene más arraigo en México, donde Collado Pinto ha conseguido que el obispo de El Parral, en el estado de Chihuahua, admita y ordene como sacerdotes a los promulgadores, cuya lealtad primera es con La Misión.

Varela fue enviado a El Parral con instrucciones de supervisar a unos 20 sacerdotes, seminaristas y unos hermanos adolescentes que habitan una casa de La Misión. Cuando el joven “inquisidor” reportó que encontró aparentes prácticas homosexuales, recibió instrucciones de Collado Pinto y otros líderes de imponer disciplina. “Se les envió castigos y enseñanzas... clases de cómo hablar como hombres y caminar y proyectarse como hombres... ayunos, mortificaciones”, relató. Varela dijo que fue usado para victimizar a los mexicanos. Recordó que “a los que estaban sobrepeso, les impuse ayunos de semanas y cargar piedras enormes”. Estos castigos se le imponían también “a los que se mostraban afeminados”.

Un memorando enviado el 24 de abril de 2006 a Varela en Chihuahua por uno de los líderes locales le notificó que había sido nombrado “pérgamo” de El Parral, refiriéndose a la división de La Misión encargada de la disciplina. Se le encomendó asegurarse de que cumplieran el reglamento, especialmente los “jóvenes indefinidos y amanerados”.

“Impondrás reparaciones y penitencias en la comunidad en justicia y en presencia de todos, pedirás explicaciones por las faltas a todos los que están en la comunidad, les hablarás de lo que es ser un hombre definido y velarás por que no haya juegos de manos ni intimidades entre los miembros. Nadie se irá al baño junto a otro y nadie se desnudará en presencia de nadie”, dice el correo electrónico firmado por Humberto Mercader. Este último es uno de los líderes históricos de La Misión, quien le dijo a Varela que la orden era “una encomienda que se te confiará con el apoyo de nosotros, las columnas, y de Juan Ángel Collado”.

Tras comenzar a imponer sus lecciones y disciplinas, algunos sacerdotes y hermanos afectados “comenzaron a hablar de mí, y en Puerto Rico lo supieron”, recordó Varela. “A mí no me dijeron nada, pero me encomendaron darles más castigos, como obligarlos a rezar de rodillas con paños negros en la cabeza y con velones prendidos en las manos, que cuando se derrite la esperma te quema las manos. (Esto) frente al Santísimo, que es donde se custodia la Eucaristía. Toda una noche supervisando castigos, incluyendo darse 100 latigazos ellos mismos, y yo no sabía ni lo que habían hecho”, señaló.

Ex-adeptas denuncian abuso psicológico y sexual

Dos damas que fueron miembros de la Misión de la Virgen del Pozo relataron que “El Vidente” Juan Ángel Collado se valió del control psicológico que ejercía como líder máximo de la secta, para abusar sexualmente de ellas por varios años. Ambas mujeres prefieren permanecer bajo anonimato por el momento, aunque sobre estos sucesos hicieron declaraciones juradas, a las que El Nuevo Día tuvo acceso.

Sus testimonios, entre otros, forman parte de la evidencia recogida por el sacerdote Carlos Pérez, quien ha estado documentando el caso de esta secta, y fueron importantes para lograr que los obispos católicos del País ratificaran en noviembre pasado la prohibición a la entidad de seguir difundiendo sus prácticas y doctrinas (véase el documento en este mismo boletín). Pérez dijo que las autoridades eclesiásticas “dieron credibilidad y mérito a los testimonios... personas que no se conocían se referían a las mismas acciones en tiempos diferentes... merecían credibilidad”.

“María” estuvo una década en “La Misión”. “Él comenzó a confiarme cosas. Entonces me pedía consejos, y yo, que era muy joven, me impresionaba porque él era el vidente que todos respetaban”, cuenta. Una vez “me dijo que quería que yo fuera una compañera especial para él... me explicó que él era un ángel en descenso que había hecho un trato con Dios porque le había enternecido el amor humano y quería probarlo”. Luego, al hacerle jurar que cumpliría ese cometido y guardaría la confidencialidad de su relación, ella pensó que su rol sería de confidente y ayudante, pero una noche la convocó a su casa, y allí la besó en la boca. “El alma me voló en mil pedazos, me pasmé y al darse cuenta me dijo que no había ocurrido nada, que fue una bobería y me recordó que guardara el secreto”, dijo.

En otra ocasión, narró la mujer, comenzó a tocar sus partes íntimas en una casita del monte místico de Sabana Grande y ella, que era virgen, comenzó a forcejear con él, situación que se repitió varias veces. “Era todo a las malas”. Entonces me llamaba todos los días en todo momento, que si a ver cómo estaba, que dónde estaba, qué hacía”, dijo. “Me volvió a citar a su casa y él hizo más fuerza. No te puedo decir más detalles, porque es horroroso para mí”, dijo. “Me violó, me llegó a violar”, sostuvo.

“María” dijo que luego “lo toleraba, pero era un suplicio para mí, le pedía por favor que no me hiciera daño y él seguía”. Él insistía en que ella entendería que “eso era querido por Dios”. “A los tres años, hablé con mi mamá espiritual y se lo conté. Ella me dijo que si esa era la función que Dios me había dado, tenía que cumplir con ella”. La situación se prolongó por ocho años, incluyendo las relaciones sexuales no deseadas durante dos años. “Sofía” pasó por una situación muy parecida durante algunos años. Era el año 1989 y, después de hacerla jurar que tendrían un vínculo especial, la besó en la oficina de True Ways. Al ver el desagrado de ella, le dijo que “nada pasó”. Asegura “Sofía” que sintió tal acoso de Collado y la secta, que al salirse se fue a vivir a Estados Unidos.

Collado también le hizo el cuento de que era un “ángel en descenso”, añadiendo que “los diez mandamientos no le aplicaban”. La primera vez que la obligó a tener sexo con él, Collado la buscó a las 3:00 a.m. a la casa de sus padres, porque tenía que hablar con ella. “Cuando entré al carro, me empujó hacia el piso, me metió debajo del ‘dash’”, en la marquesina de su casa me sacó eñangotada y me tiró en la cama”, cuenta Sofía. “Fue algo tan asqueroso y humillante. Yo me quedé tiesa, impotente para moverme o resistir, llorando... después me metió en el carro de la misma forma y me dejó en casa sin hablarme ni nada, como si yo fuera una cosa”.

Por cinco años, “Sofía” estuvo sufriendo abusos de Collado, profundamente deprimida y sin apoyo de nadie. Mientras, él la humillaba, como una vez en El Yunque cuando preparaban la escena campestre para filmar un vídeo. Por ella atreverse a sugerirle que él debía unirse a los que estaban recogiendo excrementos de vaca con palas, él entró en cólera y la obligó frente a todos a recoger el excremento con sus manos durante media hora y echarlo en bolsas.

2. Expertos señalan el riesgo apocalíptico del grupo aparicionista puertorriqueño. FUENTE: El Nuevo Día

El supuesto vidente y líder de La Misión de la Virgen del Pozo, Juan Ángel Collado Pinto, ha ido formando a un grupo de discípulos a los que pide que estén dispuestos a morir por “La Misión” y prepara un escenario apocalíptico al que sólo sobrevivirían sus fieles atrincherados en el llamado “Monte Místico de Sabana Grande”, según explicaba el año pasado El Nuevo Día.

Para la doctora Enid Miranda, profesora de filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Ponce y quien estudia “La Misión” desde hace años, el discurso apocalíptico y de disposición a la muerte intensificado por Collado Pinto en los últimos años es señal de que se comporta como “un tigre acorralado que puede dar un zarpazo”. Miranda previene que hay paralelos entre el discurso de Collado Pinto y el de líderes de sectas destructivas como Jim Jones, quien a fines de la década del 1970, en Guyana, les hizo beber a decenas de seguidores una pócima venenosa parta marcharse todos supuestamente al cielo, aunque él mismo no la tomó.

Ana Colón, una ex promulgadora de La Misión, recuerda cómo en marzo del 2005 Collado Pinto les hizo tomar una bebida que llamó “Elixir del Amor”, que aparentaba ser un vino de frutas fermentadas. Collado Pinto predica que ese elixir lo tomaban los “seres de larga vida” y sus “doncellas” que, según él, habitaban hace miles de años los montes y llanos de Sabana Grande, “cuando iban a tener una entrega total a Dios”.

En un correo electrónico enviado por Collado Pinto a su alto liderato el 12 de enero de 2006, el llamado vidente urge a escoger a un grupo especial de promulgadores (que son los miembros que han jurado lealtad y secreto a la organización) para que participen en una ceremonia de sacrificio que los elevaría de nivel espiritual y limpiaría todos sus pecados. Según “María”, una ex líder que participó en la ceremonia y cuya identidad real se reserva por ahora debido a que reclama haber sido abusada sexualmente por el vidente, hubo un “proceso” en 1998 y otro en 2006. A los procesados se les hacía una marca con un madero candente en la muñeca la primera vez y en el muslo la segunda, para que no se notara.

En el correo electrónico enviado por Collado Pinto a los líderes, del cual este diario tiene copia, “el vidente” dice que para la elección de los procesados debe considerarse “la entrega, disposición para el sacrificio, lealtad, crecimiento personal como cordero. Eso es, ¿si hubiese que morir por esta Misión estaría dispuesto? ¿Si Dios te pidiera todo lo que tienes y tu martirio estarías dispuesto?”.

En otro correo enviado el 2 de noviembre de 2005 titulado “Debemos empezar a preparar el arca”, Collado Pinto les da a sus discípulos instrucciones para comenzar a prepararse para una especie de hecatombe, entre éstas “cercar el monte (el llamado Monte Místico de Sabana Grande, en cuyo interior hay un antiguo templo escondido, según enseñanzas de Collado Pinto) para evitar la subida indeseable de contaminados física y espiritualmente”.

Los ex promulgadores Carlos Martínez, de Bayamón; Bruni Vélez, de Yauco, y Ana Colón, de Cidra, aseguran que Collado Pinto predica la llegada de un “día anaranjado” en el cual llegará el caos con un frío terrible y todos los promulgadores deberán correr hacia El Yunque para sobrevivir allí por siete meses. Luego podrán abrirse paso hasta el Monte Místico (aledaño al pozo donde se alega se le apareció la Virgen María a Collado Pinto y a otras dos niñas en 1953) y comenzarán allí una “nueva era”.

Los promulgadores de México, donde La Misión tiene tantos miembros como en Puerto Rico, no tendrán mayores problemas para llegar, ya que los terremotos harán que las placas tectónicas en el área del Caribe se unan de modo que México quedará pegado al sur de la Isla y los devotos mexicanos llegarán a pie hasta Sabana Grande, según las enseñanzas de Collado Pinto.

El Vaticano no la considera organización católica

El liderato de La Misión de la Virgen del Pozo justifica su silencio ante las denuncias de castigos corporales y otras prácticas denigrantes en la organización, aludiendo a que la controversia está sometida a las máximas autoridades católicas de Roma, pero hace cuatro meses que la Santa Sede anunció su fallo contra la secta.

En carta enviada el 19 de enero de 2007, el arzobispo Angelo Amato, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, le informa al arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, que “no ha sido acogido” el recurso presentado el 21 de noviembre de 2006 por el doctor Ricardo Ramos Pesquera a nombre de La Misión. El recurso era contra la Carta Pastoral emitida por los obispos puertorriqueños en noviembre de 2006 (reproducida en este boletín) reiterando la prohibición de difundir un culto que incluía prácticas ascéticas no autorizadas y “doctrinas ocultas”.

“Me permito solicitarle que le informe al señor Ricardo Ramos Pesquera que su recurso no ha sido acogido por este Dicasterio en virtud de que la “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” no goza de ninguna personalidad jurídica”, reza la carta. El sacerdote Carlos Pérez, un mariólogo designado por el arzobispo González Nieves para atender el caso de La Misión dijo no tener conocimiento de algún recurso adicional presentado por los seguidores de Collado Pinto.

“Pero la Santa Sede les ha dicho que no tienen personalidad jurídica como organización católica así que no pueden ir como grupo (ante la Santa Sede)”, anotó el sacerdote. Pérez planteó además que “aquí no son cuestiones sólo eclesiásticas, sino cuestiones de naturaleza civil y criminal, que es lo que se está dilucidando, y eso no les puede servir de excusa para no asumir su responsabilidad ante la opinión pública”.

Psicólogo: no pueden aceptarse situaciones que atenten contra la dignidad humana

El deseo de llenar un vacío existencial, una baja autoestima o la confianza excesiva pueden haber sido las razones para que los miembros de La Misión de la Virgen del Pozo se sometieran a tratos crueles y hasta a violaciones sexuales relatadas a El Nuevo Día. El psicólogo clínico y forense Fernando Medina Martínez advirtió, además, que para evitar este tipo de eventos, las personas deben mantener una actitud crítica y no aceptar situaciones que atenten contra la dignidad humana. Expresó que un error o equivocación en el pasado no justifica exponerse a humillaciones para expiar culpas.

“En cualquier organización humana donde se exija sumisión total y obediencia ciega va a haber algún tipo de maltrato de parte de la persona que ostenta el poder porque las personas dejan de ser personas y se convierten en objetos que esa persona manipula para satisfacer sus necesidades”, indicó Medina Martínez al explicar a El Nuevo Día Domingo las denuncias sobre castigos y tormentos a los que fueron sometidos ex miembros de La Misión.

“Cualquier conducta que la persona crea que no es correcta, que su sentido común le dice que es inapropiada y que atente contra su integridad física, emocional, sicológica o moral, ya eso es suficiente para empezar a pensar y cuestionar el verdadero propósito de lo que le están haciendo”, agregó. Precisó que en toda sociedad existen líderes y seguidores, pero aclaró que hay unos líderes positivos y otros manipuladores que sólo buscan adelantar su proyecto particular.

Apuntó que, en el campo de la sicología, muchas veces se utiliza el término psicópata para referirse a estos manipuladores. Estos psicópatas -enfermos mentales donde está patológicamente alterada la conducta social- suelen ser personas agradables, serviciales y que caen bien. “En una sociedad difícil, con malas noticias, alto costo de vida, dificultad económica, hay personas que se dedican a la bebida y otros que se dedican a refugiarse en organizaciones religiosas buscando alivio de toda esta presión”, sostuvo Medina Martínez.

Agregó que la gente debe denunciar las situaciones donde ha sido víctima de actos de crueldad y humillación para evitar que se repita la situación en otras personas. “La exhortación a estas personas es que continúen con sus creencias y fe en el área que quieran, pero que recuerden que la dignidad humana es inviolable, que para alcanzar una vida posterior excelente no se tiene que maltratar en esta vida”, concluyó.

3. Conferencia Episcopal Puertorriqueña: “que los fieles no se acerquen a la Misión”. FUENTE: CEP

La Iglesia católica en Puerto Rico ha tenido diversos pronunciamientos sobre unas supuestas apariciones de la Virgen del Rosario en el barrio Rincón de Sabana Grande P.R., y que tuvieron lugar en 1953. Dichas "apariciones" no han sido aprobadas por la Iglesia. De hecho, el grupo de devotos del Pozo fue disuelto canónicamente por la Conferencia Episcopal de Puerto Rico en 1987. Reproducimos, por su interés para interpretar los hechos protagonizados por “La Misión de la Virgen del Pozo”, la siguiente carta pastoral emitida por el episcopado puertorriqueño el 14 de noviembre de 2006.

CARTA PASTORAL DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PUERTORRIQUEÑA SOBRE LA LLAMADA “MISIÓN DE LA VIRGEN DEL ROSARIO DEL POZO”

(Esta Carta deberá ser leída en todas las misas dominicales)

A todos los Sacerdotes, Diáconos, Religiosos, Religiosas y fieles católicos en Puerto Rico:

Después de varios estudios amplios y profundos de toda la problemática en torno a la llamada devoción de la Virgen del Rosario del Pozo, la cual se ha extendido por los últimos veinticinco años; y habiendo el Arzobispo de San Juan de Puerto Rico entablado un diálogo con el Cuerpo Rector de la llamada “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” por los últimos cuatro años, y movidos por el deseo de que las indicaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe fueran acogidas en su letra y su espíritu por este grupo que ha operado sin reconocimiento eclesial local, y habiendo sido interpelados por nuestros sacerdotes y otros fieles sobre el estatuto eclesial actual de dicho movimiento y devoción, hemos llegado a las siguientes aclaraciones y determinaciones:

Reiteramos la decisión dada por decreto de 1989 por el Obispo de Mayagüez, en el cual afirmó que sobre los hechos ocurridos en 1953 “no consta su carácter sobrenatural,” y por lo tanto tales hechos no han recibido la aprobación eclesiástica del Ordinario del lugar exigida para este tipo de caso.

Que para efectos eclesiales la llamada “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” dejó de existir como asociación privada sin personalidad jurídica canónica en el año 1987.

Por lo tanto se pide a los fieles cristianos no acercarse o buscar en la llamada “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” el cultivo de su relación espiritual con la Santísima Virgen María, ya que como afirmamos en la carta colectiva de 1996: “Que teniendo en cuenta el bien espiritual de los fieles de la Iglesia, declaramos como inconvenientes y dañinos, a la larga, para la piedad de los católicos las consignas y planteamientos doctrinales de la así llamada «Misión de la Virgen del Pozo» y no aconsejables, para una buena moral de relaciones, las vinculaciones y dependencias creadas entre «padre-madres» e «hijos/hijas espirituales» en las esferas organizativas de los «grupos»”.

Recordamos a los fieles devotos de la llamada “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” que por decreto de la Congregación de la Doctrina de la Fe de 2002 se determinó: “Que todas las personas que han emitido promesas (y juramentos religiosos) en estos grupos pueden considerarse libres de las mismas”.

Recordamos que los sacerdotes llamados “Misioneros de Cristo Sacerdote”, fruto de dicho movimiento, no están autorizados a ejercer el ministerio en Puerto Rico. Igualmente las religiosas llamadas “Hermanas Misioneras de la Restitución”, fruto de dicho movimiento, no han sido aceptadas oficialmente en ninguna diócesis puertorriqueña para ejercer el apostolado.

Reiteramos la prohibición a los llamados líderes de la “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” de continuar difundiendo y cultivando una devoción sin reconocimiento eclesial como fue afirmado por decreto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, donde se había reclamado a los líderes de este movimiento de abstenerse de prácticas ascéticas particulares “sin la autorización de la autoridad eclesial”, además que se les urgía igualmente de no difundir doctrinas “ocultas, reservadas o confidenciales” que no tienen el carácter público propio de la fe católica.

Para mantener y acrecentar la comunión eclesial en Puerto Rico el Sr. Arzobispo, presidente de la CEP, a nombre de los demás obispos que componen la CEP, le ha requerido en conversación privada y personal al Sr. Juan Collado como a las llamadas “Columnas” de la “Misión” de cesar y desistir de continuar promoviendo esta devoción.

Pedimos a los sacerdotes pastores en Puerto Rico que acojan con profundo sentido de caridad pastoral a todos los llamados devotos a la Virgen del Rosario del Pozo, ayudándoles a cultivar una sana espiritualidad mariana, tan fundamental para nuestra identidad en Cristo. A propósito de lo anterior le recordamos a los sacerdotes el principio canónico “que la ley suprema de la Iglesia es la salvación de las almas”.

Esta intervención nuestra procede de la responsabilidad que como pastores tenemos ante un fenómeno devocional que en algunos aspectos hemos percibido perjudicial, y como recuerdan las normas de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre las apariciones:

“Por razón del deber doctrinal y pastoral, la Autoridad competente, por su cuenta, puede intervenir, mas aún, debe hacerlo en circunstancias graves, por ejemplo, para corregir y prevenir los abusos en la práctica del culto y la devoción, en la desaprobación de doctrinas erróneas y para evitar los peligros de un falso e inconveniente misticismo, etc.”

En vista de lo presentado en este documento, exhortamos a todos los fieles devotos de la Virgen del Rosario del Pozo a que acudan a sus propios párrocos en las diversas parroquias para recibir el apoyo y dirección espiritual que necesiten.

Confiamos que el deseo expresado por parte del liderato de la “Misión” de ser guiados por la autoridad de los Obispos en Puerto Rico9 se manifieste en la acogida fiel de estas aclaraciones y determinaciones nuestras.

Dado en la sede de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña (CEP) en San Juan de Puerto Rico, a 14 de noviembre de 2006.

Mons. Roberto O. González Nieves, OFM. Arzobispo de San Juan de Puerto Rico. Presidente de la CEP

Luis Cardenal Aponte Martínez. Arzobispo Emérito de San Juan

Mons. Félix Lázaro Martínez, SchP. Obispo de Ponce. Vicepresidente de la CEP

Mons. Iñaki Mallona Txertudi, CP. Obispo de Arecibo

Mons. Ulises Casiano Vargas. Obispo de Mayagüez

Mons. Rubén González Medina, CMF. Obispo de Caguas

Mons. Héctor Rivera Pérez. Obispo Auxiliar de San Juan

Mons. Hermín Negrón Santana. Obispo Auxiliar de San Juan. Secretario de la CEP.

4. La actualidad de las sectas en Puerto Rico y el lugar de la Misión. FUENTE: El Nuevo Día

El pasado 18 de mayo de 2008el diario puertorriqueño El Nuevo Día volvió a hacerse eco de la polémica en torno a este grupo aparicionista. Según la información firmada por la redactora Gloria Ruiz Kuilan, de rodillas, con la cabeza cubierta por un paño negro, los brazos extendidos y una vela en cada mano, una monja y un cura pedían perdón por sus “fallas” ante el liderato de la Misión de la Virgen del Pozo en Sabana Grande. El silencio sólo era interrumpido por los gemidos de la monja -que empapó el paño con sus lágrimas- y el llanto de la madre del cura, que estaba presente. ¿Qué habían hecho que requiriera tal sometimiento? Sólo el líder de la secta, el llamado vidente Juan Ángel Collado, lo sabía. Era un misterio para sus seguidores, pero ninguno osaba indagar. Igualmente, sólo el líder decidía si el arrepentimiento era genuino o no.

El “rito de súplica”, o penitencia, se cumplía cada vez que un miembro de la secta no cumplía con sus tareas, cuenta Ana Colón, quien perteneció por tres años al grupo fundado por Collado. Este alegaba que la Virgen María se le había presentado durante 35 días consecutivos cuando él era un niño de ocho años y le había enviado “mensajes” que él debía difundir. Ana Colón puede hablar ahora sin trabas. El miedo y el pánico a ser “condenada y perder el alma” la mantenían sumisa y leal. La intimidación le impedía cuestionar, analizar y mucho menos, abandonar el grupo. Y esa es la norma de cualquier secta para mantener cautivos a sus adeptos.

El silencio es otra norma. Hace alrededor de un mes, un juez de Texas determinó que 416 niños que permanecen bajo custodia de las autoridades tras una redada en las instalaciones de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una secta polígama, están en riesgo de abuso sexual y deberán seguir bajo vigilancia policial por tiempo indefinido. Las madres pertenecientes a la secta no han querido dar información a las autoridades.

Si los sacrificios, los castigos y el miedo están tan presentes, ¿por qué decenas de personas deciden formar parte de sectas? ¿Por qué optan por seguir a un líder que los impulsa a entregar sus propiedades -como en el caso de la secta del reverendo Sun Myung Moon-, aislarse de sus familias, cambiar su manera de vestir, pensar, vivir, comer y hasta hacerles creer que tendrán junto a él o ella beneficios inimaginables porque es el profeta, el mesías o el elegido? ¿Qué los hace ser tan vulnerables y fieles hasta el punto de quitarse la vida si se les ordena, como ocurrió trágicamente en la Masacre de Guyana en 1978?

Las sectas no son un fenómeno ajeno a nuestra Isla. La etnógrafa y experta en sectas, Enid Miranda, asegura en su libro titulado Las sectas que nos invaden, que en Puerto Rico hay más de mil. Algunas manifestaciones recientes del fenómeno:

- En el 2005, una secta mariana estremeció a la Iglesia católica porque su líder, Edwin González Concepción, hacía creer que los suyos eran el “pueblo elegido” y el papa Benedicto XVI era el Anticristo. Junto a decenas de hombres y mujeres que se le unieron en Aguada fue excomulgado de la Iglesia católica.

- En el 2004, varios seguidores del pastor Luis J. Laborde Salas, creador de “La Voz del Tercer Ángel” en Utuado, se quedaron con el cadáver por varios días en espera de que resucitara.

- Este año murió en prisión el pastor José Candelario Ayala, condenado por violar a una niña de 12 años como parte de un supuesto rito de compromiso con Dios.

- En el caso más notorio, el Ministerio Internacional Creciendo en Gracia, liderado por José Luis de Jesús Miranda, el puertorriqueño que se ha autoproclamado “Jesucristo Hombre”, cuenta con miles de seguidores en Puerto Rico, Latinoamérica y Estados Unidos.

Enid Miranda cuenta que conoció “un líder sectario, cerca de Salinas, que aseguraba que había venido en una cápsula tipo Tylenol y se le insertó en la vagina a su madre terrestre”. El fanatismo al que llegan muchos de los adeptos, explica por su parte el psicólogo clínico, José Bestard, les hace defender a su líder ciegamente pese a que hayan creencias contrarias a la razón, denuncias de abuso sexual o hasta la comisión de delitos. Incluso pueden ver el maltrato y la agresión física “como una filosofía dentro de ese movimiento”. “Si el líder tiene sexo conmigo lo ven como bueno, como un privilegio y así hay muchas sectas en Estados Unidos. En Puerto Rico se da con el pastor y si es con el pastor no es problema, porque él es el pastor. Eso es fanatismo”, recalca Bestard.

En el plano legal hay un agujero con respecto a las sectas, dice Miranda. Hasta que no se pruebe que hubo la comisión de un delito no son procesables ante la justicia. “Cuando una persona logra salir de una secta tiene unas huellas y un temor que no le permite acudir ante las autoridades. Tiene que tener un tiempo para sanar. En lo que eso sucede prescriben los posibles delitos”, dice la etnógrafa. La mayoría de los adeptos son mujeres, ya que culturalmente se les enseña a ser más espirituales y emocionales que los hombres, indican la psiquiatra y la etnógrafa. Asimismo, las mujeres tienden a buscar ayuda más que los hombres cuando tienen problemas.

Líderes que manipulan

“Soy un pensador. Soy su cerebro. Si quieren unir su esfuerzo al mío, lo harán obedeciéndome estrictamente. Porque lo que yo hago, no lo hago a ciegas, es bajo el mandato de Dios. No habrá quejas ni objeciones por lo que deberá hacerse, hasta que hayamos establecido en la Tierra el Reino de Dios”. Quien así se dirige a sus seguidores es el coreano Sun Myung Moon, líder de la secta que lleva su nombre. Moon ejerce tal control sobre sus acólitos que les hace entregarles todos sus bienes y hasta les indica con quién debe casarse cada miembro de la secta.

Sin embargo, ese otro lado de la moneda, muy distinto al del consuelo espiritual, no se conoce de golpe. Ana Colón cuenta que la persona que la reclutó para la Misión de la Virgen del Pozo le habló de las bondades de rezar y los atributos de la Virgen. Hasta llegó a invitarla a cenar y a darle obsequios. Nunca le advirtió de los $40 que tenía que pagar semanalmente o de los castigos a los que sería sometida si no cumplía. “Estas personas son auténticos encantadores de serpientes”, dice Enid Miranda. “Te engañan y no te lo van a decir. Te enamoran. Persiguen el poder económico, pero también el poder por el poder mismo”.

Poseen una personalidad simpática, un verbo fluido y seguidores que los ayudan a obtener sus propósitos. Buscan conocer las debilidades, intimidades y sentimientos de sus fieles y procuran el aislamiento, para mantener control y obediencia. “La programación psicológica se consigue a base de controlar lo que comen (los fieles). Se bajan las dosis de carne, de cosas que te puedan dar calorías, para que no estés alerta. Se limitan las horas de sueño y hay quienes dan brebajes o somníferos”, dice Miranda, quien es también catedrática de filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico en Ponce.

Entretanto, tres religiosos consultados reconocen que las distintas Iglesias fallan, al permitir que exista una gran brecha con el pueblo que propicia que sean carnada fácil de las sectas. Por ende, admiten que deben educar más sobre este tema y, sobre todo, atender “directamente” las necesidades espirituales y emocionales de la gente. “No hemos crecido espiritualmente al nivel que hemos crecido científica y económicamente”, puntualiza el padre Willie Peña, de la parroquia Santa Bernardita de Río Piedras.

5. Congregación para la Doctrina de la Fe: “no consta la sobrenaturalidad de las apariciones”. FUENTE: Secretaría RIES

Reproducimos a continuación dos cartas emitidas en los años 2000 y 2007 por los respectivos secretarios de la Congregación para la Doctrina de la Fe, organismo de la Santa Sede que se encarga de salvaguardar la doctrina católica, como respuesta a las consultas de los obispos puertorriqueños acerca de la Misión de la Virgen del Pozo.

Carta del Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe a Obispos (25-8-2000)

Algunos de ustedes me han mostrado, mediante correo electrónico, su preocupación respecto a las presuntas "apariciones" de la Santísima Virgen María en el Pozo de Sabana Grande. Ya la Congregación para le Doctrina de la Fe a Obispos ha hecho su declaración respecto a este asunto mediante una carta al Presidente de la Conferencia Episcopal Puertoriqueña. A continuación la carta que será leída por los sacerdotes en las misas de todo el fin de semana.

El 25 de agosto de 2000 S.E.R. Mons. Tarciso Bertone, Secretario de la congregación, ha escrito al presidente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, S.E.R. Mons. Ulises A. Casiano Vargas, la siguiente carta:

Excelencia:

Como usted tendrá presente, los Obispos en Puerto Rico en la última Visita Ad limina han solicitado a esta Congregación un pronunciamiento sobre las presuntas “apariciones” de la Santísima Virgen a varios niños en el barrio Rincón de Sabana Grande, actualmente diócesis de Mayagüez, que habrían tenido lugar en el año 1953.

Ya desde el inicio del caso el Obispo de Ponce S.E. Mons. James Mcmanus, bajo cuya jurisdicción se encontraba el lugar de las “apariciones”, después de una “sumaria investigación” consideró que los hechos carecían de credibilidad.

Posteriormente, en el año de 1989, Su Excelencia, como Obispo de Mayagüez y asumiendo su misión de Ordinario del lugar, Constituyo una Comisión para que se estudiase el caso cuestión siguiendo los criterios establecidos por esta Congregación para el examen de fenómenos de este género. Al término de dicha investigación, Su Excelencia emitió un Decreto, fechado 3 de abril de 1989, con el cual, asumiendo las conclusiones de la comisión investigadora, ha declarado:

Que la evidencia suministrada no satisface los criterios establecidos por la Congregación de la fe en torno a las apariciones de la Virgen.

Que los distintos puntos de vista expuesto, considerada la competencia del Ordinario del lugar en el examen y discernimientos de semejantes fenómenos, así como los criterios con que se ha efectuado dicha investigación, y visto el parecer de la Conferencia Episcopal de Puerto Rico, este Dicasterio apoya la antes citada declaración de Su Excelencia, según la cual no consta la sobrenaturalidad de las presuntas “apariciones” de la Santísima Virgen María en el Pozo de Sabana Grande.

Aprovecho la circunstancia para manifestarle mis mejores sentimientos y confirmarme suyo devotísimo en Cristo.

+Tarsicio Bertone. Secretario.

Carta del Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe a Obispos (19-1-2007)

A Sua Eccelleza Rev.ma Mons. Roberto González Nieves O.F.M.

Puerto Rico

Exelencia:

La congregación Para la Doctrina de la Fe ha recibido su carta del 15 de noviembre de 2006, en la cual informa que las personas agrupadas en la denominada “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” continúan llevando practicas que no pueden conciliarse con la doctrina de la Iglesia y que por ello la Conferencia Episcopal Puertorriqueña ha publicado una Carta Pastoral que pide a los fieles no buscar en tales grupos el cultivo de la devoción mariana.

Con carta del 21 de noviembre de 2006 y a nombre de la mencionada agrupación, el Sr. Ricardo Ramos Pesquera presentó un recurso contra la Carta Pastoral y contra lo actuado por su Excelencia.

Me permito solicitarle que informe al Sr. Ricardo Ramos Pesquera que su recurso no ha sido acogido por este dicasterio, en virtud de que la “Misión de la Virgen del Rosario del Pozo” no goza de ninguna personalidad jurídica.

Aprovecho la circunstancia para manifestarle mis mejores sentimientos y confirmarme suyo devotísimo en Cristo:

+Angelo Amato, SDB. Arzobispo Titular de Sila. Secretario

6. Obispo español la suprimió en su diócesis como asociación privada de fieles. FUENTE: Secretaría RIES

El 18 de septiembre de 2000, el prelado español Juan José Omella Omella, Obispo de Barbastro-Monzón, escribió una carta al Presidente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, Ulises Casiano Vargas, acompañándole el siguiente Decreto, que reproducimos por su interés.

Decreto del obispo de Barbastro-Monzón

Habiendo sido aprobada por mi antecesor la "Asociación de Devotos de la Virgen del Rosario del Pozo" como asociación privada de fieles con personalidad jurídica en la Diócesis de Barbastro-Monzón, con fecha diez de marzo de mil novecientos noventa y nueve.

Habiéndose conocido en esta Curia Diocesana, con fecha posterior a dicha aprobación, que tal Asociación ha había sido reconocida por la Conferencia Episcopal de Puerto Rico con decreto de 28. V.1986, y posteriormente, con fecha 8. VI. 1987, había sido revocado tal reconocimiento jurídico debido a graves razones doctrinales y pastorales respecto al culto de la Santísima Virgen, revocación que fue recurrida y, sin embargo, confirmada por la Santa Sede.

Considerando, además, las indicaciones al respecto del Pontificio Consejo para los Laicos, de fecha 12.10.1999 (1579/99/S-61/13-541).

Considerando, finalmente, que tal Asociación no tiene arraigo entre los fieles de esta Diócesis por tratarse de una devoción desconocida y estar constituida, de forma prácticamente mayoritaria, por personas residentes fuera de la Diócesis e incluso fuera del territorio del estado español. Por las presentes

DECRETO

Que, en virtud de lo dispuesto por el canon 326 § 1 del Código de Derecho Canónico, queda ANULADO el decreto de aprobación de la Asociación de Devotos de la Virgen del Rosario del Pozo dado por mi antecesor, y, en consecuencia, suprimida como asociación privada de fieles con personalidad jurídica.

Dado en Barbastro, a catorce de septiembre del año dos mil.

+ Juan J. Omella

7. Los esfuerzos de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña no lograron nada. FUENTE: CEP

Además del documento que hemos reproducido como tercera noticia de este boletín, la Conferencia Episcopal Puertorriqueña ha publicado otros escritos para expresar su posición oficial ante este grupo surgido de la propia Iglesia católica. Los copiamos a continuación, para que la reseña documental de este tema sea lo más completa posible.

Aclaraciones en Torno a la devoción a la “Virgen del Pozo” (1-11-97)

A los fieles de Iglesia Católica en Puerto Rico

Amados hermanos en Cristo Jesús:

En este Año de Jesucristo 1997, nuevamente nos dirigimos a ustedes como Pastores de nuestro pueblo, conscientes de la gran responsabilidad de velar por la Iglesia y de guiarla en la comunión y en la caridad que brota del Evangelio. Este año Cristológico nos permite también contemplar la figura de María y la respuesta siempre válida de su “Fiat”, un sí incondicional a la obra salvífica de su Hijo, el Redentor. Así nos lo recuerda e Papa Juan Pablo II: “María, dedicada constantemente a su Divino Hijo, se propone a todos los cristianos como modelo de fe vivida. ‘La Iglesia, meditando sobre ella con amor y contemplándola a la luz del Verbo hecho hombre, llena de veneración, penetra más íntimamente en el misterio supremo de la Encarnación y se identifica cada vez más con su Esposo” (T.M.A. 43).

Por eso, queridos hijos, nos dirigimos a ustedes con ocasión de las fiestas marianas que se celebran en este mes de octubre.

1. El Rosario dentro de la Religiosidad Popular de este Pueblo

En primer lugar, queremos exhortarles a retornar este instrumento de oración que ha sido de tanto significado en la vida de fe de nuestra Iglesia. El Rosario en Puerto Rico es parte de una rica tradición religiosa que nos define y nos da identidad propia cuando éste se convirtió en un elemento fundamental de la religiosidad de este pueblo.

Ya en la Carta Pastoral del 7 de octubre de 1976, les indicábamos cómo “la fe de nuestro Pueblo no puede comprenderse le ha animado” (Carta Pastoral “María en el Plan Salvador de Dios” núm. 17). Nadie puede negar que de esa religiosidad popular, que es parte de nuestra cultura, el Rosario es uno de los elementos que más la identifica y la distingue.

Hoy en día, son muchos los cristianos que tienen una profunda devoción al Rosario. Por tanto, en este mes de octubre, reafirmemos nuestra devoción al Santo Rosario y meditando sobre la fidelidad de María, nuestra Madre, acerquémonos a Jesús para seguirle como Señor de la historia y de la vida humana. 2

2. Asunto de la “Misión del Pozo y el Pontificio Consejo de Laicos:

Nuevamente, con dolor y sin ningún deseo de controversia, retornemos el tema de la llamada “devoción a la Virgen del Rosario del Pozo”. Lo hacemos con la grave responsabilidad de Pastores, y por tanto, Ilamados a custodiar Ia santa doctrina católica, nuestro gran tesoro de fe.

Queremos recordar que Ia Conferencia Episcopal Puertorriqueña recibió, el 3 de octubre de 1995, una respuesta del Pontificio Consejo de Laicos a un recurso que los devotos de Ia Virgen del Rosario del Pozo habían elevado a Ia Santa Sede. Después de un minucioso estudio, Ia Santa Sede manifestó -por medio del Pontificio Consejo-, su parecer positivo sobre Ia actuación de esta Conferencia Episcopal en relación al asunto de esta devoción y exhortó a los fieles a obedecer las directrices de Ia Iglesia local:

"La Conferencia Episcopal en el Decreto de revocación ha obrado según las normas del derecho en el ámbito de su propia responsabilidad, y ha permanecido en Ia esfera de su propia competencia, así como no estaba necesitada en seguir peculiares procedimientos" (num. 3).

Ante esta competencia de Ia Conferencia Episcopal en dicho asunto, claramente afirmada y reconocida por el Pontificio Consejo de Laicos, causa inquietud y preocupación Ia actitud de estos líderes de traer a una persona ajena a Ia realidad eclesial de Puerto Rico para poner en entredicho Ia actuación de los Obispos de Puerto Rico.

3. El Rvdo. P. Benito Gangoiti, O.P. y su visita a Puerto Rico

La visita del Rvdo. P. Benito Gangoiti a Puerto Rico del 14 al 22 de agosto pasado y su intervención en diversas asambleas y medios de comunicación social, creó confusión. Las opiniones emitidas por este al grupo del Pozo las hizo en su carácter personal. Se trata de opiniones subjetivas, ya que en ningún momento tuvo a bien considerar a Ia Conferencia Episcopal como fuente competente en Ia materia. Habría ayudado en algo al grupo del Pozo si les hubiera señalado los errores cometidos, y mostrado el camino para sanar cualquier malentendido por Ia falta de diálogo y falta de reconocimiento de Ia competencia de Ia Conferencia Episcopal en este asunto. A través de las respuestas de Ia entrevista realizada al P. Gangoiti, se puede observar que éste carecía de Ia información histórica del proceso seguido por Ia Conferencia Episcopal Puertorriqueña.

4. Creación de las Asociaciones: Competencia

El P. Gangoiti afirma que: "los derechos de los laicos y de las asociaciones laicales están sometidos a los derechos de los Obispos y de Ia Conferencia Episcopal en los derechos que tienen sobre ellos" (Entrevista num. 2). Esto es bien cierto. Tenemos que indicar, por consiguiente, que, en cuanto a Asociaciones públicas, el Derecho Canónico claramente especifica que las autoridades eclesiásticas competentes son:

- La Santa Sede para las asociaciones universales e internacionales.

- La Conferencia Episcopal para las asociaciones nacionales.

- El Obispo Diocesano para las asociaciones en su territorio.

Desafortunadamente el P. Gangoiti omitió el hecho de que esta Asociación fue disuelta por decreto de Ia Conferencia Episcopal Puertorriqueña, al tener ésta conocimiento de que Ia Asociación no era lo que había pretendido ser al tiempo de su aprobación.

Claramente, deben recordar estos líderes, según lo recuerda el Pontificio Consejo de Laicos, que Ia competencia en regular y tutelar Ia devoción mariana en el sitio de las presuntas apariciones de Sabana Grande, pertenece exclusivamente al Excelentísimo Obispo de Mayagüez.

El P. Gangoiti no ayudó en nada a los devotos del Pozo cuando no les clarificó ni les ayudó a aceptar Ia competencia de Ia jerarquía de Ia Iglesia en Ia erección de asociaciones públicas y privadas. La Asociación del Pozo se aprobó como asociación privada sin personalidad jurídica.

5. Derecho de los Obispos y Derecho de las Asociaciones

Cuando el P. Gangoiti habla de errores cometidos por los Obispos, utiliza un argumento totalmente desenfocado. Establece que los derechos de una asociación son derechos naturales. De este principio parte para enmarcar unas limitaciones en el derecho de los Obispos en cuanto a las asociaciones.

Si fuéramos a ver las asociaciones eclesiásticas meramente como algo del derecho natural, los argumentos del P Gangoiti serían válidos. Pero hay que entender que para obtener los derechos de una asociación legitima de Ia Iglesia, tienen que pasar por un proceso de reconocimiento. Este es el primer paso jurídico por el que esa asociaci6n adquiere existencia o carácter externo en Ia Iglesia.

Para esto, el Derecho Canónico señala que no se puede llegar al reconocimiento de Ia asociación sin previo conocimiento de sus estatutos (c. 299.3).

Ahora bien, volviendo a Ia misma pregunta: ¿Quién tiene Ia autoridad para reconocer y erigir asociaciones? La respuesta nos Ia da el propio Derecho Canónico de Ia Iglesia, pero entendiendo que estamos pasando del derecho natural al nivel del derecho eclesial. El derecho lo tiene Ia autoridad competente de Ia Iglesia, que en el caso que estamos considerando es Ia Conferencia Episcopal.

Cuando se habla del derecho de Ia asociación del Pozo en específico, estamos hablando, no solamente de un derecho fundamentado dentro del marco de su derecho natural, sino también de un derecho eclesiástico que se le reconoció en un momento dado, y que se le retiró posteriormente, por no cumplir con los acuerdos establecidos con Ia Conferencia ni cumplir con sus propios estatutos.

6. Supresión de Ia Asociación Virgen del Rosario del Pozo:

El mayor error que comete el Rvdo. P. Gangoiti en su entrevista es e de señalar que el decreto de supresión de Ia Asociación fue nulo, ya que nunca se le corrigió ni se le moderó según lo requiere el c. 223.2. El P. Gangoiti no menciona el c. 320.2, según el cual las Conferencias Episcopales pueden suprimir las asociaciones erigidas por ellas, por causas graves; ni tampoco el c. 320.3, que le exige a Ia autoridad competente el oír a su presidente y a los demás oficiales mayores antes de suprimir una asociación pública. No está de más recordar que Ia Asociación que nos ocupa, fue aprobada como asociación privada sin personalidad jurídica. Por eso no es de extrañar que, en su respuesta del 3 de octubre de 1995, el Pontificio Consejo de Laicos diga que la Conferencia Episcopal “no estaba necesitada de seguir peculiares procedimientos”.

La Conferencia Episcopal, sin embargo, buscó ayudar a esos hermanos de diversas formas: señalándoles sus errores, invitándolos a la comunión, acompañándolos pastoralmente, advirtiéndoles paternalmente. Pero nada se ha logrado, pues a pesar de que conocen el texto de la respuesta antes mencionada, obran como si no tuvieran obligación de responder lealmente los esfuerzos de los Obispos y muestran que sólo les interesa que se acceda a sus peticiones y de la forma que ellos indiquen.

Cuando declaramos que esta Asociación está suprimida lo hacemos con pleno conocimiento de la competencia que el Derecho Canónico nos otorga; así fue reconocido por el Pontificio Consejo de Laicos.

7. La devoción a la Virgen del Pozo

En cuanto a las presuntas apariciones, el Rvdo. P. Gangoiti carece de unos elementos históricos y esenciales para poder legitimar las mismas. Es bueno indicar que en tres ocasiones, después de minuciosos estudios de distintas comisiones y grupos, la Iglesia declaró que no encontraba suficiente evidencia para declarar que allí había ocurrido algo sobrenatural. Por tanto, no se puede permitir esa advocación ni que se le dé culto a una imagen, por la relación que tiene con una aparición que no ha sido reconocida.

Continuar una devoción contra la voluntad de la Iglesia es ir en contra de la unidad de sus enseñanzas y el espíritu de fe y caridad, lo cual tiene como resultado está fuera de la comunión eclesial.

En un intento por subsanar y ayudar a la religiosidad popular del pueblo que seguía esta devoción, los Obispos permitieron que esta devoción fuera dirigida a la invocación de la Virgen del Rosario. Siendo así, la Conferencia Episcopal nunca le quitó el derecho al pueblo a su devoción a la Virgen. Al contrario, era un forma de corregir y moderar la situación creada por aquellos que deseaban promover una devoción que no fue aprobada por la Iglesia.

Finalmente, respondiendo a nuestra labor como pastores y en búsqueda de la comunión, nombramos una Comisión Sacerdotal para que les acompañara pastoralmente, tanto en la doctrina como en el proceso de diálogo con los líderes de dicha “Misión”. El rechazo de parte de los devotos a los resultados de esta gestión ya es conocido. Por tanto, la determinación de la Iglesia sigue siendo la que ya expresamos en nuestra carta del 21 de marzo de 1997, la cual dirigimos a todo el Pueblo de Dios en Puerto Rico.

¡Qué dolor tan grande el nuestro como Obispos y pastores de ver la devoción a la Virgen María enredada en asuntos ajenos a su amor y protección del pueblo de Puerto Rico!

Sabemos que la devoción a Nuestra Madre durante este mes de octubre los llenará de alegría y de las gracias abundantes que el Divino Hijo derramará sobre aquellos que la acogen en su corazón.

Que por intercesión de la Santísima Virgen, el Señor les bendiga a todos.

Conferencia Episcopal Puertorriqueña
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+ Tarciso Bertone

COMUNICADO DE CONJUNTO
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Secretario C.D.F.

8. Piden a los sacerdotes que no participen en las actividades de la Misión. FUENTE: CEP

A TODOS LOS SACERDOTES DE PUERTO RICO (17-3-1997)

Amados hermanos en el Sacerdocio de Cristo:

Los Obispos de Puerto Rico saludamos con afecto paternal a todos los sacerdotes de la Iglesia. Compartimos con Ustedes nuestros afanes, luchas, éxitos y fracasos pastorales. El tema que nos mueve a escribirles en este día, entra dentro de los deberes y competencias que nos atañen como guardianes de la fe y la vida espiritual del Pueblo de Dios. Queremos tratarlo con la caridad de Cristo, Buen Pastor, y con la claridad que requiere la autentica doctrina de la fe y la sensibilidad de nuestro pueblo fiel.

La aparición y alegadas revelaciones de La Virgen María en el Bo. Rincón, sector “El Pozo” de Sabana Grande en el 1953 ha requerido la atención y discernimiento pastoral de los Obispos de Puerto Rico en distintas formas y ocasiones.

En dos ocasiones distintas se ha averiguado oficialmente con los criterios de la Iglesia acerca de una intervención sobrenatural de la Virgen María en la fecha y lugares indicados. Los resultados han sido uniformemente negativos. Sin embargo, esta conclusión no impide que los fieles católicos puedan cultivar en privado su devoción personal y los Pastores de la Iglesia proveen, con la prudencia y discernimiento que les son propias, ocasiones para hacer que esta devoción personal redunde en aumento de la auténtica fe y crecimiento espiritual de acuerdo con los principios y la comunión de la Iglesia. En esta actitud los Obispos de Ponce y Mayagüez autorizaron la celebración de la Eucaristía y su reserva en el lugar de las pretendidas apariciones. Cuando se dejaron de cumplir las condiciones exigidas para la comunión eclesial y la autenticidad de la fe, se suprimió la Celebración de la Eucaristía en el lugar. El Obispo de Mayagüez, que es el único con jurisdicción episcopal en Sabana Grande, espera el momento en que se den las condiciones debidas, para considerar una nueva autorización, y los demás Obispos de Puerto Rico lo apoyaremos con agrado.

En la década de los 80 Se formó a nivel de toda la Isla una Asociación que se inspiraba en esta devoción. La Conferencia Episcopal Puertorriqueña, después de haberla aprobado, se vio obligada a disolverla al cabo de un año por encontrar en su funcionamiento y contenido serios riesgos para la doctrina y la moral de la Iglesia. Los dirigentes apelaron a diversos Dicasterios de la Santa Sede. Mientras los Obispos de Puerto Rico observábamos un discreto silencio por respeto a la Santa Sede, los Dirigentes de la Asociación usaron con intensidad la publicidad y los medios de comunicación con adelantadas técnicas y “marketing” para difundir “revelaciones”, consignas y proselitismos de la Asociación

Cuando la Santa Sede rechazó el recurso de la Asociación, quedó firme la disolución decretada por la C.E.P. En el mes de diciembre de 1995 la Comisión Permanente de la C.E.P. sostuvo un encuentro de afecto y acogida pastoral con tres dirigentes de la disuelta Asociación, llegando a una Declaración Conjunta que puso de relieve la función de los Obispos como guardianes y responsables de la devoción mariana y sus manifestaciones externas.

Al propio tiempo se invitó a todos los “devotos de la Virgen del Rosario del Pozo” a tomar parte de las actividades del recién proclamado Año de María. Fue, según testimonio de muchos de Ustedes, muy exigua en las Parroquias su presencia tanto en las actividades y manifestaciones marianas organizadas por Ustedes, como en las sesiones de formación doctrinal que se dieron a varios niveles.

Los Obispos esperábamos que este paso, además de instaurar un diálogo franco, fuese el puente de acceso de tanta gente, de buena voluntad y sincera devoción a María, a su normal participación en las comunidades parroquiales. Para ello encargamos a tres sacerdotes, de honda piedad, sólida doctrina y experiencia pastoral, la tarea de exponer a los portavoces más destacados de la ex-Asociación la enseñanza de la Iglesia acerca de los temas eclesiológicos y mariológicos más necesarios.

Las principales preocupaciones nuestras se han centrado en el contenido y proporción de las pretendidas “revelaciones” y en una organización interna, especialmente en las esferas más altas, con “dependencias” personales de alto riesgo moral. Tampoco está ajena a nuestras preocupaciones la imagen de esa organización con signos de Iglesia paralela.

La Comisión de los Sacerdotes designados enfatizaron especialmente los siguientes criterios doctrinales y recomendaron las conclusiones que señalamos a continuación:

1. Las revelaciones privadas no pueden situarse en el mismo plano de la revelación divina dada por Jesucristo, recogida en la Escritura y transmitida por la tradición de la Iglesia. Por lo tanto, no puede ni quitar ni añadir lo revelado por Jesucristo. Este criterio es el de “Coherencia Evangélica”.

2. La Iglesia es depositaria y destinataria de la revelación. Animada por el Espíritu Santo, busca la comunión eclesial. Luego todo objeto en materia de revelación, ya sea pública o privada, se orienta hacia la comunión eclesial. Por tanto, la Iglesia, en bien de la unidad y la comunión eclesial, valora las apariciones privadas con mucha prudencia y cautela. Se pide, al mismo tiempo, a los hombres que los juzguen con modestia y en verdadero espíritu de obediencia filial al Magisterio, con verdadera conciencia eclesial. Este es el criterio de “Coherencia Eclesial”.

3. Criterio de “Coherencia Testimonial”: a la experiencia mística le sigue un estilo de vida acorde con el Evangelio y el mandato del amor. La vida personal y comunitaria debe moverse en el marco de la conversión sincera y profunda. Renovación que exige el amor a la Iglesia y desde la Iglesia.

Conclusiones:

1. Toda aparición privada es de carácter subjetivo, luego no se puede pretender como enseñanza para todo el pueblo de Dios.

2. En la base de toda revelación privada, tiene que estar la Escritura, y partir de ésta para una mejor comprensión.

3. El sensacionalismo y comercialismo ruidoso debe evitarse; contrasta con la persona de María en el Evangelio.

4. Con profundo amor a la Iglesia hay que buscar atemperarse a los señalamientos del Magisterio; custodio y servidor de la revelación.

5. Crea sospecha poner a María como fuente de estructuras y organizaciones humanas, especialmente si se margina a la Jerarquía.

Con esta doctrina de fondo hemos realizado sosegadamente la reflexión y evaluación necesaria; y como un obligado servicio a la fe y devoción de nuestras Iglesias, los Obispos de Puerto Rico nos vemos en la necesidad de señalar los términos de las manifestaciones públicas cede la Devoción a la Virgen del Rosario del Pozo.

a. Cada creyente católico puede cultivar en su ámbito personal esta Devoción, especialmente el rezo del Santo Rosario en la forma que lo practica la Iglesia.

b. Reiteramos el juicio negativo de la Iglesia acerca de una intervención sobrenatural en las alegadas apariciones de la Virgen María el año 1953 en el Bo. Rincón de Sabana Grande.

c. Las pretendidas “revelaciones” carecen de auténtica consistencia y equilibrio doctrinal; y están lejos del sabor del Evangelio. La “Misión” de propagar a nivel local o mundial estas “revelaciones” no se funda en la misión básica que la Iglesia recibió de Cristo y la desarrolla en todos los niveles de la vida humana.

d. Reiteramos el decreto de disolución de la “Asociacjón Pro-Devoción del Rosario de la Virgen del Pozo”, en los mismos términos que lo hizo la C.E.P. el 8 de junio de 1987.

e. Aunque algunas celebraciones de la “Virgen del Pozo” hayan sido para algunos una feliz ocasión de verdaderas experiencias espirituales, desaprobamos, como desorientadores de la devoción a María, las reuniones organizadas al margen de los sacerdotes de cada Parroquia o las manifestaciones masivas organizadas sin consentimiento del Ordinario de lugar bajo la advocación y “revelaciones” de la “Virgen del Pozo”

f. La imagen de la Virgen María promocionada y usada por los “devotos” no debe usarse en culto público, porque es expresión de “revelaciones” y consignas no admitidas por la Iglesia. Podría aceptarse, sin embargo, si se modifica su corona quitándole las estrellas o poniéndoselas en número de doce, en fidelidad a la figura descrita en el Apocalipsis.

g. Pedimos a todos los Sacerdotes Diocesanos y Religiosos de nuestras Diócesis y a los que estén de paso por la Isla, que en obediencia se abstengan de envolverse en actividades, manifestaciones públicas y celebraciones de culto con grupos y motivaciones referentes a esta devoción, “misión” y mensajes.

El Arzobispo Metropolitano de San Juan y los Obispos residenciales de Arecibo, Caguas, Mayagüez y Ponce, prohibimos, cada cual a los sacerdotes del clero diocesano y del clero religioso de nuestras respectivas jurisdicciones eclesiásticas, la celebración de la Santa Misa en el lugar llamado “El Pozo” de Sabana Grande, bajo la sanción canónica de suspensión a divinis (c.1333.p.1 “omnes actus”). Esta sanción se incurriría automáticamente por el hecho mismo de la celebración. El Obispo de Mayagüez extiende esta sanción a los sacerdotes provenientes de otras jurisdicciones eclesiásticas.

h. El Obispo de Mayagüez retiene su jurisdicción exclusiva para autorizar la celebración de la Eucaristía en el Bo. Rincón de Sabana Grande. La debida orientación eclesial de la devoción a la Madre de Dios adelantaría la hora en que considere oportuna esa autorización.

Estas normas e invitaciones pastorales son fruto del afecto que profesamos a cada uno de nuestros fieles y de la responsabilidad que nos incumbe hacia la fe y la disciplina de la Iglesia. Tenemos confianza de que sean implementadas con auténtica caridad pastoral por ustedes, por los religiosos/as y los laicos. Lograr una concordia en los puntos señalados sería una bendición que colmaría las muchas gracias que hemos recibido a lo largo del Año de María.

+Mons.Iñaki Mallona Texertudi, C.P. Obispo de Arecibo. Presidente de la C.E.P.

+Mons. Ulises Casiano Vargas. Obispo de Mayagüez. Vice Presidente de la C.E.P.

+Luis Cardenal Aponte Martinez. Arzobispo de San Juan

+Mons. Fremiot Torres Oliver. Obispo de Ponce

+Mons. Enrique Hernández Rivera. Obispo de Caguas

+Mons. Ricardo Suriñach Carreras. Obispo Auxiliar de Ponce

+Mons. Héctor Rivera Pérez. Obispo Auxiliar de San Juan

+Mons. Hermín Negrón Santana. Obispo Auxiliar de San Juan

9. La Virgen del Pozo: una devoción que se convierte en fanatismo. FUENTE: CEP

A LOS DEVOTOS DE LA “VIRGEN DEL ROSARIO DEL POZO” (17-3-1997)

Amados hijos en el Señor:

“Puestos por el Espíritu para regir la Iglesia Santa de Dios”, los Obispos de Puerto Rico hemos seguido desde hace años el proceso de las alegadas apariciones y mensajes de la Virgen del Rosario del Bo. Rincón Pozo de Sabana Grande. En las Asambleas Ordinarias y Extraordinarias de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña hemos prestado vigilante atención pastoral a cuantos acontecimientos se han ido relacionando con esta materia.

Concluida la Apelación a la Santa Sede contra el Decreto Episcopal de su disolución como Asociación, hemos dado varios pasos de diálogos y exposiciones doctrinales que creemos suficientes para llegar a nuestra presente decisión pastoral. Y con ella queremos también salir al paso de manifestaciones y actividades públicas que vemos anunciadas por ustedes a los fieles para próximas fechas.

En el COMUNICADO CONJUNTO del 11 de diciembre de 1995 creímos que se habían subrayado las funciones de los Obispos en materia de devoción y dirección pastoral. Pronto nos dimos cuenta de que sus planteamientos teológico-jurídicos fueron interpretados por los Dirigentes de Uds. como aceptación de las pretensiones y programas del “grupo”, cosa que está y estaba fuera de nuestra actitud y de una recta lectura del Comunicado.

Para mejor clarificación de nuestras enseñanzas y posturas, nombramos una Comisión de Sacerdotes con sabiduría teológica y pastoral fuera de toda duda. Hemos examinado las apreciaciones de la Comisión de Sacerdotes y las Actas de sus Encuentros con Uds., redactadas por Uds. mismos.

A pesar de sus insistencias de amor y obediencia a la Iglesia, es evidente su marginación de la enseñanza y reclamos pastorales de los Obispos de Puerto Rico; es transparente en el “grupo” su autosuficiencia doctrinal y de comunión eclesial amparados en “teólogos competentes que los asesoran”, mientras menosprecian a sus inmediatos Pastores; es clara su actitud desafiante e impositiva ante la Jerarquía de nuestra Iglesia. Es un juicio elemental de discernimiento pastoral en el que hemos coincidido con los Sacerdotes designados.

Una devoción mariana enmarcada con estos términos deja de ser devoción, para convertirse en fanatismo y no está en sintonía con “la Esclava del Señor”.

Los Obispos que integramos la Provincia Eclesiástica y la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, conscientes del amparo que los fieles católicos de nuestras Diócesis necesitan en su formación doctrinal y práctica religiosa, y en virtud de la encomienda que tenemos recibida del Señor para su Iglesia:

1. reiteramos nuestra negativa a considerar como manifestación sobrenatural las pretendidas “apariciones y mensajes de la Virgen del Pozo”.

2. recordamos que la disolución de la “Asociación de la Virgen del Rosario del Pozo” está en plena vigencia, no importan los distintos nombres o incorporaciones con que de hecho se le está dando continuidad. El grupo o conjunto de personas que se hallan envueltas bajo las diversas denominaciones de la Virgen del Pozo, no deben esperar ninguna aprobación eclesial bajo los objetivos, contenidos doctrinales y medios con que está funcionando y presentándose actualmente.

3. La así llamada misión y su contenido doctrinal, particularmente en su referencia a la “nueva redención del mundo por medio de María”, no corresponde a los parámetros del Evangelio y carece de fuerza y signo eclesial. Igualmente el llamarse “Nueva Estirpe Elegida, etc.”, al margen de los demás fieles bautizados, es pretensión condenable.

Rogamos, pues, a cuantos dirigen y fomentan esta devoción y mensajes, se abstengan de dicha actividad, que los Obispos de Puerto Rico juzgamos inconveniente y, a la larga, dañina para la pastoral de nuestros fieles. Cuando esta norma haya sido obedecida, el Obispo de Mayagüez estudiará con generosidad la posibilidad de atender a los fieles y reponer el culto público en el lugar de las alegadas apariciones, en “El Pozo” de Sabana Grande.

Les hacemos sabedores de que estamos pidiendo a los Sacerdotes Diocesanos y Religiosos de nuestras Diócesis y a los que estén de paso por la Isla, que en obediencia se abstengan de envolverse en actividades, manifestaciones públicas y celebraciones de culto con grupos y motivaciones referentes a esta devoción, “misión” y mensajes.

En todo momento y lugar los Obispos y los Agentes de Pastoral de nuestras Diócesis atenderemos a los fieles que tengan esta “devoción”, orientando su conciencia en el ámbito sacramental y en su formación espiritual; se darán a conocer las enseñanzas y directrices del Magisterio de la Iglesia y, más inmediatamente, las de la Jerarquía a de la Iglesia en Puerto Rico.

Confiamos en que todos Uds. aceptarán estas disposiciones nuestras como signos de la voluntad de Dios; y será una oportunidad para unir la humildad y la docilidad de “la Esclava del Señor”. Es la forma mejor para fomentar la auténtica devoción a María.

Conferencia Episcopal Puertorriqueña

10. Otros documentos oficiales. FUENTE: Secretaría RIES

Además de los anteriores documentos, emitidos por la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, hay otros pronunciamientos pastorales que, por su interés, copiamos a continuación.

Comunicado de conjunto (11-12-1995)

El Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña y los Sres. Juan Angel Collado, Ricardo y Carlos H. Mercader representando al conjunto de los “Devotos de la Virgen del Rosario”, con la sincera voluntad de restablecer la unidad y comunión eclesial en Puerto Rico, después de cordial diálogo y oración, acuerdan hacer públicos los siguientes puntos:

1. Que Pastores y fieles somos por igual miembros solidarios de la Iglesia, sirviendo entre fidelidades y errores a Cristo y a los hermanos en la fe, bajo la guía del Espíritu Santo.

2. Que toda legítima pertenencia a la Iglesia y todo ejercicio de fe cristiana exige una comunión de fe, esperanza y caridad. Que los Obispos tienen la misión de ser signo e instrumento de esta comunión entre todos sus fieles.

3. Que toda auténtica religiosidad y toda devoción a la Virgen María nacen de un corazón obediente a la Iglesia y a sus Pastores.

4. Que los Obispos de Puerto Rico, representados por el Consejo Permanente de su Conferencia, acogen con afecto pastoral a los “Devotos de la Virgen del Rosario”, y les ofrecen su comprensión y espíritu de servicio para el crecimiento de su fe y devoción.

5. Que los representantes de los “Devotos de la Virgen del Rosario” acatan la autoridad de los Obispos en la tutela de la devoción mariana, y es ofrecen su obediencia y colaboración.

6. Que los Obispos de Puerto rico contarán con la colaboración de los “Devotos de la Virgen del Rosario” para cultivar y regular la devoción mariana en todas sus manifestaciones que sean legítimas y prudentes.

7. Que los Obispos de Puerto Rico estarán dispuestos a colaborar con el Sr. obispo de Mayagüez para que se estudie la forma de reponer el culto público en la capilla del Bo. Rincón de Sabana Grande, con las condiciones canónicas y litúrgicas referidas en el caso.

Santurce, Puerto Rico, Sede de la C.E.P., 11 de diciembre de 1995.

Mons. Iñaqui Mallona.

Mons. Ulises Casiano Vargas.

Ricardo Ramos Pesquera

Sr. Humberto Mercader

Mons. Fremiot Torres Oliver

Sr. Juan A. Collado

Decreto de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña (8-6-1987)

CEP 65/87

POR CUANTO: La Conferencia Episcopal Puertorriqueña (CEP) emitió un Decreto el 28 de mayo de 1986, en virtud del cual reconoció la ASOCIACION PRO DEVOCION A LA VIRGEN DEL ROSARIO como asociación católica privada sin personalidad jurídica (cc.299 y 310).

POR CUANTO: antes de la promulgación de dicho Decreto, el Presidente de la CEP, en cumplimiento de las instrucciones recibidas de dicho cuerpo, leyó a los líderes de la Asociación un borrador del documento, y les explicó el significado del mismo y a qué se obligaban; y dichos líderes lo aceptaron en todas sus partes;

POR CUANTO: es manifiesto que, desde un principio, la Asociación no se sintió obligada a los términos e interpretación del Decreto, sino que más bien lo empleaba para dar la impresión de que la CEP había aceptado la autenticidad de las alegadas apariciones y supuestos mensajes de la Santísima Virgen María en el llamado “Pozo” de Sabana Grande;

POR CUANTO: por carta de 14 de febrero del presente año el Presidente de la Asociación solicitó a la CEP que el nombre de la Asociación fuera cambiado al de ASOCIACIÓN PRO DEVOCION A LA VIRGEN DEL ROSARIO DEL POZO; solicitud que fuera denegada por el Consejo Permanente de la CEP por carta de su Presidente de 26 de febrero de este año;

POR CUANTO: la CEP ha llegado a la conclusión de que el reconocimiento jurídico de la Asociación es fuente constante de confusión para los fieles y para el clero;

POR TANTO: la CEP, después de un largo y profundo estudio de toda la situación, en su Asamblea Plenaria Extraordinaria del 28 de mayo del presente año decidió dejar sin efecto su Decreto del 28 de mayo de 1986 (Cf. El Visitante de Puerto Rico, 7 de junio de 1986, p.5) con carácter inmediato.

Dado en el Obispado de Ponce a 8 de junio de 1987.

Héctor M. Rivera

Fremiot Torres Oliver

Decreto de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña (28-5-1986)

POR CUANTO un grupo de fieles católicos se han asociado para fomentar la santificación del hombre a través del culto, devoción amor especial a la Virgen, Madre del Verdadero Camino hacia el Padre, bajo la advocación de la Virgen del Rosario;

POR CUANTO esos mismos fieles, por carta de 9 de mayo de 1986, se han dirigido a la Conferencia Episcopal Puertorriqueña para solicitar revisión de su Reglamento a tenor con la norma de los cc. 299.3 y 312.1,2 del Código de Derecho Canónico de 1983,

POR CUANTO la Conferencia Episcopal considera que el Reglamento presentado a revisión cumple con los requisitos contenidos en el c. 304;

POR CUANTO la Conferencia Episcopal considera que la finalidad de la ASOCIACION PRO DEVOCION A LA VIRGEN DEL ROSARIO es válida y meritoria, y su apostolado ya ha dado fruto de conversión;

POR CUANTO la Asociación solicita aprobación de la autoridad competente, que en esta caso es la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, según la norma del c. 312.1,2, y ha aceptado quitar de su título referencia alguna al “Pozo”;

POR TANTO la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, prescindiendo de toda referencia a alegados sucesos sobrenaturales, que se dice ocurrieron en el llamado Pozo de Sabana Grande en 1953, y sin pasar juicio alguno acerca de los mismos, reconoce la ASOCIACION PRO DEVOCION A LA VIRGEN DEL ROSARIO como asociación católica privada sin personalidad jurídica (cc. 299 y 310).

Dado en el Obispado de Ponce a 28 de mayo de 1986.

Héctor M. Rivera

Fremiot Torres Oliver

Memorandum del obispo de Mayagüez al clero de su diócesis (9-4-1991)

A: TODO EL CLERO DE LA DIOCESIS

DE: MONS. ULISES CASIANO VARGAS

ASUNTO: PROHIBICION DE CELEBRAR MISA Y PREDICAR EN EL LLAMADO SANTUARIO DE SABANA GRANDE

Al acercarse, una vez más, la fecha de las alegadas apariciones de la Virgen, en Sabana Grande, deseo informar a todo el clero, sobre la decisión de los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Puerto Rico, del 26 de febrero de 1991, incluída en el Extracto de su Decreto del 7 de octubre del 1989, a ser publicado este próximo fin de semana, en “El Visitante”, y que reza como sigue:

“Prohibimos a todos los sacerdotes, diocesanos y religiosos, celebrar la Santa Misa y predicar en el llamado Santuario de Sabana Grande o El Pozo” (n.8, pág. 7).

9 de abril de 1991

Decreto del obispo de Mayagüez (3-4-1989)

Por Cuanto: En el ejercicio del oficio magisterial que me ha encomendado la Iglesia para custodiar la verdad revelada, me he dado a la tarea de discernir aquellos acontecimientos sobre alegadas apariciones de la Santísima Virgen, a varios niños, del barrio Rincón de Sabana Grande, en el año 1953;

Por Cuanto: Para escudriñar tales sucesos nombré una Comisión altamente capacitada que escuchó los testimonios de testigos cualificados, tanto de sacerdotes como de laicos; hizo acopio de toda la información relacionada con los hechos; analizó los mismos y rindió un informe que ha estado bajo mi consideración;

Por Cuanto: Después de tomar en consideración cada detalle de las supuestas apariciones, y de examinarlas a la luz de la fe, la Comisión investigadora determinó:

1. Que la evidencia suministrada no satisface los criterios establecidos por la Congregación de la fe en torno a las apariciones de la Virgen.

2. Que los distintos puntos de vista expuestos en todo lo relacionado con las apariciones tienden a confligir y no arrojan suficiente luz para establecer el hecho sobrenatural.

Por tanto: Yo, Ulises Casiano Vargas, Obispo de la Diócesis de Mayagüez, cumplimento con la obligación que me impone mi cargo determino que:

1. En consideración del bien espiritual de los peregrinos, que visitan el lugar conocido como el Pozo en Sabana Grande permitiré que se continúe celebrando allí sólo la Misa dominical por uno de los sacerdotes asignados a la parroquia:

2. Es imprescindible que la predicación se circunscriba a las lecturas propias del día.

Dado en el obispado de Mayagüez, el 3 de abril de 1989.

Ulises Casiano Vargas. Obispo de Mayagüez

Decreto del obispo de Mayagüez (27-2-1989)

Declaración del Sr. obispo de Mayagüez, sobre las supuestas apariciones de la Santísima Virgen María, en el Bo. Rincón de Sabana Grande, P. R.:

Por Cuanto: Este servidor habiendo encomendado, a una Comisión de sacerdotes, la tarea de realizar un proceso investigativo sobre las alegadas apariciones de la Santísima Virgen, a varios niños, del barrio Rincón de Sabana Grande, allá para el año de 1953;

Por Cuanto: Solamente 3 de los supuestos videntes, Juan Angel Collado Pinto, Isidra Belén Moreno y Ramonita Belén Moreno, prestaron su declaración ante la Comisión, no habiendo podido ser localizados los otros supuestos videntes;

Por Cuanto: Habiendo sido oídos también los testimonios de testigos cualificados, tanto de sacerdotes como laicos, y habiéndose revisado todo el material aparecido en los partes de prensa del país sobre los alegados hechos;

Por Cuanto: La Comisión, habiendo estudiado las actas de todo el proceso, no ha encontrado pruebas que acrediten la sobrenaturalidad de las alegadas apariciones de la Virgen María, en el Bo. Rincón de Sabana Grande, en el 1953;

Por Cuanto: Muchos de los fieles que de buena fe visitan el lugar, han logrado avivar su devoción a la Santísima Virgen María;

Por tanto: Yo, Ulises Casiano Vargas, como obispo de Mayagüez, haciendo uso de las facultades que me concede el Derecho Canónico, publico las siguientes normas para la Diócesis de Mayagüez:

1. Que por razones pastorales, autorizo que se siga celebrando una sola Misa dominical, en el Barrio Rincón de Sabana Grande, por uno de los sacerdotes asignados a dicha parroquia, siguiendo la liturgia propia del día.

2. Que la llamada “Asociación Pro Devoción a la Virgen del Rosario del Pozo”, habiendo sido desaprobada por la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, en Decreto del 8 de junio de 1987, ha dejado de ser una Asociación católica (Canon 300 del C.I.C.).

3. Que la llamada “Asociación Pro Devoción a la Virgen del rosario del Pozo”, no teniendo el consentimiento de la autoridad eclesiástica competente (C.216) no puede seguir promoviendo esta devoción particular en la diócesis de Mayagüez.

4. Que, en todas las Iglesia parroquiales, capillas, colegios y demás instituciones de la diócesis, prohíbo terminantemente tener imágenes de la llamada “Virgen del Rosario del Pozo”; asimismo, la distribución de propaganda escrita, o la celebración de actos piadosos en su honor.

5. Que exhorto a todos los católicos de la diócesis, para que en espíritu de obediencia al Señor que nos recuerda: “Quien a vosotros escucha, a mí me escucha” (Lc. 10,16), sólo tengan en sus hogares imágenes de advocaciones aprobadas por la Iglesia.

Dada en el obispado de Mayagüez, el 27 de febrero de 1989.

Ulises Casiano Vargas. Obispo de Mayagüez

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Argentina: presentación experta Mara Martinoli en Feria del Libro de La Plata, Argentina 2015

Es un agrado para nosotros anunciar el nuevo trabajo de la miembro de AIS - Cono Sur, la experta argentina de APG La Plata, Mara Martinoli, colaboradora habitual de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas. Fue presentado en la “Feria del Libro” que se desarrollará del 29 de mayo al 7 de junio, organizada por la Municipalidad de La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina.


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